VICERRECTOR ACADÉMICO
SR. PEDRO DONOSO GÓMEZ

Estimada Comunidad Educativa:

En la actualidad, nuestra sociedad se ve enfrentada a constantes cambios que desafían las actuales políticas educativas nacionales, cuya concreción de ideas y principios recaen en las instituciones educativas.

El colegio Kingston College, tomando como norte el Proyecto Pedagógico Institucional, recoge estos requerimientos para ofrecerles a nuestros alumnos y alumnas una educación de calidad. Por lo tanto, enfatiza y promueve al máximo el fortalecimiento de las capacidades del estudiante para lograr un desarrollo intelectual, físico, valórico, social y emocionalmente equilibrado, cautelando que el proceso aprendizaje enseñanza se dé en un ambiente humano, que promueva la inclusión, la libertad, la libre expresión de cada estudiante, el respeto hacia su entorno y la vida en todas sus manifestaciones.

Dentro de las posibilidades de la institución, el Colegio diariamente realiza un esfuerzo por contribuir a estos fines, procurando establecer un ambiente de trabajo escolar que permita al educando no sólo conocer y respetar, sino también compartir y aprender de todos, comenzando por las personas con quienes trabaja y vive cotidianamente, sin discriminación de capacidad, creencia religiosa, origen étnico, status social o apariencias de cualquier naturaleza.

Un principio fundamental para nuestra comunidad educativa, es promover que nuestros estudiantes sean personas abiertas al mundo, con habilidades para integrarse en forma pacífica y creativa a una comunidad nacional e internacional, capaces de ejercitar una auténtica comunicación con sus padres, amigos, compañeros(as) de curso y profesores, disposición para lograr un óptimo dominio de su lengua materna y de un segundo idioma (Inglés), con el propósito de expandir su conciencia, conocimientos y capacidades comunicacionales.
Para lograr lo anterior, es misión de cada profesor, esforzarse para que los estudiantes busquen, dentro de este marco de apertura, respeto recíproco y diálogo racional, explicaciones coherentes para todas las cosas que les suceden a ellos y a los demás; y para que enmarquen dentro de la dialogicidad la coordinación de todas sus acciones, pues estimamos que el ejercicio permanente del diálogo racional es imprescindible en el quehacer educativo.

Bajo las premisas señaladas anteriormente, colocamos el foco en la experiencia del sujeto que aprende, en sus intereses, habilidades, necesidades y problemas, y por lo tanto, en su propia actividad, de tal forma, que sienta que en este trayecto de vida estudiantil, su vida, está recreada de valiosas experiencias que lo constituye en hombres y/o mujer de bien, con la profunda convicción de que es gestor y artífice de una sociedad que se construye y reconstruye para el bienestar de todos, haciéndola cada día más humana.